Sabor a chicle, textura liviana y una capa que no queda pegajosa. Te transporta a los diez años, pero cuida los labios como corresponde ahora.
Adentro, tres activos que reparan de verdad: Dragon Blood repara, la manteca de karité nutre y Epinutrix acelera la regeneración de la piel. Labios suaves, no solo brillosos.
Un labial liviano que combina el recuerdo dulce del chicle con un cuidado intensivo para tus labios. Su textura se desliza fácilmente, aporta brillo y deja una sensación confortable, sin pegajosidad.
El Dragon Blood contribuye a reparar la apariencia de los labios, la manteca de karité aporta nutrición y confort, mientras que Epinutrix favorece la regeneración de la piel. El resultado: labios más suaves, cuidados y con un brillo irresistible.
Ideal para usar solo o como complemento de tu rutina diaria. Va con todo, en cualquier momento y lugar.